Bullying ¿hasta la muerte?

mayo2023

por Verónica Avalos Gutiérrez. Mayo 2023

Acoso, bullying, depresión, suicidio

Mucho se ha hablado de las múltiples causas que pueden llevar a una persona a cometer suicidio, así como que éste es una realidad compleja y difícil de atribuirse solo a una situación, sin embargo, para el caso de este artículo, me quiero concentrar en un solo grupo de riesgo y en una acción específica que lamentablemente ha llevado a varios niños y adolescentes a tomar el suicidio como una salida resolutiva a una situación de acoso, llamada bullying por su término en inglés.

El grupo de riesgo del cual hablamos se encuentra actualmente desde etapas muy tempranas que pueden ir desde los 10 hasta los 19 años etapa en la que se define que el niño y joven transita la adolescencia. Desde la primaria, si lo ponemos en grados escolares, un niño puede verse acosado por diversas causas y este acoso no termina actualmente en la escuela, ya que, debido a las redes sociales, el acosado puede seguir recibiendo bullying en sus perfiles, sin que exista castigo alguno por ello para los acosadores.

En muchas ocasiones, los padres son los últimos en enterarse de esta terrible situación, hasta que su hijo toma una decisión terminal. La falta de acceso por parte de los padres a las redes sociales de sus hijos, permiten que el niño o adolescente viva estas experiencias en un mundo de soledad, donde la vergüenza o el aumento del acoso, entre otras muchas causas, puede detenerlo a denunciar esta situación.

Algunas conductas pueden darles a los padres pistas para detectar si algo anda mal en la escuela que es donde principalmente se presenta el bullying.

Estas pistas son cambios en el comportamiento del niño o adolescente:
- Trastornos del sueño
- Problemas digestivos o de alimentación, pérdida del apetito, pérdida de peso.
- Dolores de cabeza, cansancio, fatiga o agotamiento.
- Se manifiesta indispuesto para acudir al centro de estudios, incluso rechazo.
- Sentimientos de insatisfacción, soledad, inseguridad, abandono, desconfianza en sí mismo, baja autoestima.
- Poca comunicación con sus padres y familia, alejamiento, aislamiento.
- Bajo rendimiento académico, desmotivación y falta de atención en las clases

Adicionalmente, muchos de estos comportamientos pueden tener relación con el inicio de, o una depresión en curso.

Factores Protectores de Prevención
Como padres, se debe mantener un contacto cercano con el centro educativo en el que se encuentra su hijo, y evidentemente, mantener una relación estrecha y de confianza con sus hijos, de manera que se sientan apoyados y arropados por sus padres ante cualquier situación. Asimismo, tener conocimiento del grupo con el que su hijo convive, las redes sociales que utiliza, restringir el uso, de acuerdo con la edad, de los dispositivos móviles como forma de seguridad, estableciendo normas claras y límites.

Educar en el uso de redes sociales y de ser selectivos en la aceptación de seguidores. No todos los compañeros del salón de clases ni del colegio debe ser aceptados en las redes sociales de sus hijos.

Desarrollar en el niño o adolescente una capacidad resiliente y el mensaje de que todo problema tiene una solución. Regresar a la convivencia con la familia extendida de manera que exista un soporte afectivo adicional cuando los padres estén rebasados por sus responsabilidades.

Mantener el objetivo familiar de tener una estructura sana y como padres, reconocer las etapas críticas por las que va atravesando el niño en formación hacia su adolescencia y arribo a la juventud.

Respecto de las medidas en el centro educativo.
Muchos centros educativos cuentan con protocolos de atención una vez que se detectan casos de bullying o acoso escolar, sin embargo, los centros escolares deberían contar previamente con un código de conducta preventivo, que incluya sanciones por las faltas hacia el mismo. El alcance debe considerar hasta el ciberbullying o ataque a través de redes sociales, ya que muchos estudiantes se amparan en que a través de las diversas redes sociales no pueden ser detectados. Estas consecuencias deben ser conocidas por todos los padres de familia y por los estudiantes al momento de ingresar al centro escolar.

El que no exista un castigo para los acosadores, permite que la acción surja y continúe, y que tristemente en muchos casos, lleve al suicidio de niños y jóvenes. La constante presión, descalificación, ataques verbales, persecución, el ignorar, inventar historias falsas, chismes, insultos, son todas conductas que presionan al menor a tratar de terminar una situación que lo angustia y para la cual encuentra como salida el terminar con su vida. Simplemente no hay consuelo para los familiares cuando esto ocurre.

Es indispensable que estemos al pendiente de nuestros niños y jóvenes.

Incluyo adicionalmente una tabla que, sin tener relación con el bullying directamente, detalla algunas señales de alerta y factores de riesgo que pueden anticipar un suicidio.

Para mayor información, consulte el programa sobre la prevención de bullying de la UNICEF:
https://www.unicef.org/dominicanrepublic/media/1651/file/Publicaci%C3%B3n%20%7C20Bullying%20en%20el%20ambiente%20escolar.pdf


10 Señales de alerta y factores de riesgo